El resultado de la Idolatría es el cautiverio, la esclavitud, la injusticia... Hoy día vivimos vidas de esclavitud aún como hijos de Dios porque aún cuando ya hemos sido libres en Cristo, insistimos en ver y adorar más la creación de Dios y las bendiciones que al Dador de las mismas. Tenemos un corazón engañoso que busca su propia satisfacción y ahí reside nuestra idolatría. Buscamos lo fácil y cómodo. La solución simple. Ante el enojo, buscamos nuestra propia justicia y ve nganza cuando en realidad necesitamos La Paz de Dios. Ante la soledad y vacío, buscamos otras cosas que la llenen; llámense comida, sexo, deporte aún la familia o cualquier otra cosa que hasta pueda parecer buena, pero lo malo reside en depositar nuestra confianza y esperanza en ello. Cuando ante la soledad, necesitamos en realidad una vida llena de la PRESENCIA de DIOS. Ante el cansancio buscamos el lugar cómodo y calmado, y lo que en realidad necesitamos es la FU...